martes, 9 de diciembre de 2014

El Atlas Comestible de Mina Holland

Un Libro para estas Navidades

Como casi todos los años por estas fechas, sale algún libro especial de gastronomía, "El Atlas Comestible" de Mina Holland no es un recetario al uso, tiene algunas recetas, por supuesto, pero es un paseo por el mundo hablando de sus características gastronómicas principales, habla de uvas y vinos, de las elaboraciones más destacadas de cada región e incluso de los cocineros más importantes. Creo que es una obra recomendable.


Casi todas las reseñas dicen que se trata de una obra de lectura y recetas, no solo de recetas, yo más bien creo que se trata de una obra de referencia y recetas, ya que la autora cita muchísimos datos interesantes que nos pueden llevar a investigar por nuestra cuenta y encontrar grandes cocineros que, al menos para mi, eran desconocidos. Quizá sea el detalle que más destaca en el libro, la multitud de referencias, está muy bien documentado.

Un ejemplo muy sencillo, para que os hagáis una idea del tono del libro, en la primera parte, Europa, empieza por Francia, concretamente en Normandía, en detalle nos cuenta del Camembert:

"El camembert lo creó durante la Revolución francesa una tal Marie Harel, granjera normanda y productora de queso que dio asilo a uno de los muchos curas que se refugiaron en el campo. El religioso en cuestión resulto ser de Brie. Según la leyenda, este compartió con Harel los secretos de la confección del Brie, y el resto es historia. No tardo en convertirse en el queso más popular del país, un auténtico icono con sus cajitas redondas de madera que, junto con una buena dosis de penicilina para conservarlo, permitieron que el queso viajara" .

Y tras el punto que da cierre a esta frase vemos la referencia "10", con lo que nos vamos al final del libro a leer la nota:

"10. Si bien hay infinidad de camemberts (la entrada del museo del Camembert incluye una degustación de tres variedades con distinto grado de madurez), lo que todos tienen en común es la cajita redonda de madera con la carismática (y coleccionable) pegatina de la tapa. El livarot tiene un sabor más exigente (al que hay que hacerse) que el camembert por todos adorado o el pon´t léveque (que se envasa en un molde cuadrado que lo distingue del resto, asi como su corteza dorada casi crujiente)".

Y tras leer la nota ya podemos irnos al LIDL a por el queso de la caja cuadrada que ponen al lado del Camembert cuando traen las delicatessen y del que no sabíamos cuál era la diferencia con el anterior.

Para ser la primera obra de Mina Holland, periodista inglesa, editora en The Guardian Cook, y apasionada de la cocina, la traducción no es muy buena, o al menos yo le veo algunos defectos, o quizá su redacción no me termina de convencer, pero es ameno. Es diferente a lo que últimamente se publica en gastronomía.


Como siempre me pasa con los libros de cocina que recorren varios países, me fijo en España, si veo mi cocina reflejada en sus recetas o mi tierra en sus opiniones, le doy un valor mucho mas alto. A diferencia de Gordon Ramsay, en su obra "El Mundo en mi Cocina", Mina Holland nos entiende, o al menos nos quiere, creo que olvida algo muy importante, o quizá no quiere mojarse en un tema tan delicado como Valencia y la Paella, pero el nivel de su paseo por nuestra tierra es bueno, y eso me lleva a pensar que la calidad de los otros lugares, si es similar, también será respetable.

En definitiva, una obra reciente, de gastronomía, algo diferente de los simples recetarios y un muy buen regalo para estas navidades.


martes, 2 de diciembre de 2014

Mindfulness aplicado a la Cocina

Cocinar de forma consciente. Cocinar con atención plena.

Casualmente me he dado cuenta porqué hecho de menos cocinar para el blog. Es sencillo, cuando preparo una receta para publicar en el blog, lo hago de manera totalmente consciente. Con atención plena.

Es como conducir un coche, cuando vas al trabajo cada mañana simplemente llegas al destino, pero cuando aprendes a conducir lo haces pensando en cada detalle.

Cocinar para el blog es cocinar con atención, sacas los ingredientes, los colocas para la fotografía, mides cada paso, pesas cada producto y estas atento, para no olvidar ningún detalle, para que, una vez redactada y publicada la receta, sea útil a quién la lea, la pueda reproducir tal y como nosotros la hicimos.

Aprendemos a cocinar, y eso es bueno, pero con el tiempo perdemos el interés mientras lo hacemos, no prestamos atención, nos acordamos del pasado, pensamos en el futuro y creamos fantasías, estar en el momento, estar en la cocina y disfrutar, estar vivos.

Me gustaría recuperar el blog y ese va a ser uno de mis objetivos para el 2015.


Imagen Libre de Derechos, Banco de Imágenes Corbis