viernes, 18 de mayo de 2012

Huevos de Codorniz

Además de Aperitivos y Canapés

Cuando llegan las navidades aparecen los huevos de codorniz, es como si fueran de temporada, pero no es real, son de granja y al igual que los huevos de gallina están a la venta todo el año. Podemos usarlos en estas fechas para las ensaladas, huevos duros de codorniz en vez de los de gallina. He leído en Sportlife sobre sus propiedades, de hecho y según cuentan en está web, los huevos de codorniz en comparación con los huevos de gallina, son menos indigestos por tener menos grasas y colesterol, en cambio aportan más proteínas, hierro, fósforo, vitamina A, vitamina B2 y B3.


Cuatro huevos de codorniz equivalen a un huevo de gallina, y aportan menos calorías, 158 Kcal por 100 g en comparación con los 183 Kcal por 100 g de los de gallina. Pesan 9 g aproximadamente y sólo aportan 14 calorías. También son una buena fuente de ácidos grasos omega-3. Como el resto de los huevos de aves, aportan proteínas de alto valor biológico.

El problemilla de los huevos de Codorniz es cascarlos, tienen la piel más dura, lo mejor es utilizar una puntilla, abrirlos por arriba y dejarlos caer en un vaso de chupito o algo similar, los podemos cascar de tres en tres y hacerlos a la plancha, poniendo en la sarten un poco de aceite en spray.

Para cocerlos para las ensaladas simplemente dejamos hervir el agua, cuando ya burbujea echamos una cucharada de sal, los huevos de codorniz y damos unas vueltas con una cuchara de madera para que se centre la yema. En 9 minutos están cocidos.


Ahora bien, ¿queremos consumir huevos de codorniz?, las codornices son unos pájaros de campo, vinculados a los cultivos, aunque son migratorias, en los últimos años se ha observado que se quedan por aquí a pasar el invierno. Su voz es muy peculiar, y aunque es dificil verlas, es muy sencillo oirlas.

Mientras que las granjas de gallinas están reguladas, y podemos saber de qué tipo de explotación proceden los huevos que consumimos, esto no sucede con las granjas de codorniz y mientras que algunas mantienen un trato adecuado a los animales, con espacio en suelo y limpieza, otras utilizan jaulas y mantienen a los animales en condiciones lamentables.

Ante la duda, he decidido descartar los huevos de codorniz, seguiré consumiendo huevos, pero de los llamados camperos, de gallinas criadas en suelo y alimentadas con cereales.

Los caminos, aunque sean largos, es mejor recorrerlos paso a paso.