miércoles, 8 de febrero de 2012

Tiramisú Viajero

Nos invitan a cenar

Muchas veces cuando nos invitan a cenar los amigos nos ofrecemos a llevar el postre, la botella de vino queda muy bien, pero el postre es más cercano, y si llevamos un postre tiene que cumplir varios requisitos:

- Que sea facilmente transportable.
- Que aguante un par de días en la nevera.
- Que podamos prepararlo en un molde desechable.


Lo del trasnporte no hace falta que lo explique, más de uno habrá ido con una tarta en equilibrio que finalmente perdió media decoración o llego abollada por un lado. El tema de aguantar un par de días en la nevera es evidentemente para dejarlo preparado la víspera, por una parte tendremos más tiempo para aprovechar antes de acudir a la cena y por otra, si algo sale mal, estaremos a tiempo de ir a una pasteleria.

Lo del molde desechable es una cuestión práctica, yo a mis amigos les quiero mucho pero a mis moldes también, queda horroroso salir con el molde bajo el brazo después de la cena, y dejarlo allí para llevartelo más adelante es una forma casi segura de perder el molde, pasa lo mismo con los tupper, hay personas que parece que los adoptan, nunca han comprado uno pero tienen miles, mi cuñada es una de ellas.

Hace poco publique la receta del Tiramisú Original, que por cierto queda riquísimo, y es un postre que se adapta perfectamente a los tres requisitos del postre para llevar, además hay poca gente que no le guste el tiramisú


Y aquí está el postre en su fuente de Albal perfecto para ser trasladado a cualquier cena o reunión. Y en resumen, la receta:

Ingredientes:
250 ml. de Café frío
250 gr. de Queso Mascarpone
3 Yemas de Huevo
4 Claras de Huevo
3 Cucharadas de Brandy
Un sobre de azúcar vainillado (opcional)
100 gr. de Azúcar Glass
28 Bizcochos de Soletilla (200 gr.)
Un pellizco de sal
Cacao puro para espolvorear al final

Elaboración:En un recipiente donde podamos mojar los bizcochos a lo largo, mezclamos el brandy con el café, reservamos.

Separamos las claras de las yemas con cuidado que no caiga nada de yema en la clara. Batimos fuerte las yemas con el azucar glass, el azucar vainillado y un pellizco de sal hasta que se forme una crema espesa. Si vamos a batir en la Thermomix, añadimos las yemas, el azúcar y la sal, ponemos la mariposa y programamos velocidad 3 ½ (apróx. 1m.)

Una vez tenemos batidas las yemas con el azúcar, incorporamos el queso Mascarpone y volvemos a batir fuerte. En la Thermomix, mezclamos a velocidad 3 ½ durante otro minuto aproximadamente. Retiramos la mezcla a un bol grande.

Esta crema de Mascarpone la vamos a unir a las cuatros claras montadas a punto de nieve. Para montar claras en la thermomix, la cuchilla, el vaso y la mariposa tienen que estar muy límpios, sin restos de grasa. Las claras tienen que estar perfectamente separadas de las yemas. Echamos las claras en el vaso, añadimos unas gotas de limón o vinagre, un pellizco de sal, ponemos la mariposa y programamos 4 minutos a velocidad 3.

Una vez montadas las claras, mezclamos con la crema de Mascarpone, tiene que quedar como una mousse. Echamos las claras montadas sobre la crema de mascarpone y con una pala, o una lengua de pastelería, vamos haciendo movimientos envolventes de abajo arriba, suavemente para que se mezcle.

Ahora montamos el postre en nuestra fuente de Albal, mojamos los bizcochos en la mezcla de café y licor y colocamos al fondo del molde haciendo una base, después de poner toda la primera capa, ponemos crema de forma que cubramos los bizcochos, e iniciamos una segunda capa, vamos mojando bizcocho en el café con brandy y colocando.

Y cubrimos con la crema hasta agotarla, una vez cubierto con la crema espolvoreamos el cacao puro en polvo con uncolador. Cerramos el molde de albal con su tapa y a la nevera, listo para transportar.