jueves, 26 de enero de 2012

Recetas de Pasta, Legumbres y Verduras

Muchas opciones, una elección.

Viviendo en occidente y con recursos económicos, puedes decidir si te alimentas de una u otra forma, seguir las dietas más extravagantes, comprar productos gourmet, ecológicos, de mercado... las opciones son miles, incluso alimentarte de comida rápida o productos precocinados es una opción.


Mi opción actual, sobre la base de una tracición gastronómica mediterránea, es en cierta medida vegetariana, sin postura radical, no pretendo influenciar ni convencer a nadie, ni siquiera a mi entorno, simplemente creo que ha llegado el momento de reducir al mínimo la ingesta de animales, por supuesto que hay una cuestión ética, los animales sufren, pero también hay una razón sensorial.

Es una sensación interna de calma, de alimentos que me despiertan, que me animan a seguir buscando, no está todo escrito, ni todo cocinado, quedan muchas recetas por compartir. Son muchas las religiones que prescinden de la carne, de manera generalmente flexible, sería equiparable al termino que actualmente utilizan aquellos que sin llevar una dieta vegetariana buscan el equilibrio de una alimentación sana en la que rara vez se nutren de animales, los flexitarianos.

Son muchas las familias que no pueden permitirse un entrecot, y se sienten desgraciados por no poder comer carne todos los días, y por el precio compran cerdo, cordero, carnes más económicas, evidentemente más grasas, y finalmente no tan saludables. Necesitamos alimentarnos y podemos decidir como hacerlo, sentarnos a la mesa para compartir, aunque estemos solos.

Los alimentos deben tratarse con respeto, antiguamente se oraba antes de comer, pero ahora nadie lo hace, se daba gracias por disponer de alimentos, y se pedía que a nadie le faltase el pan. Mi deseo: que nadie pase hambre.