jueves, 29 de septiembre de 2011

Conserva al Vacío Casera

El sonido que prueba el vacío

Cuando hacemos conservas caseras por el método "poner los botes boca abajo llenados en caliente" nos puede quedar la duda ¿habremos hecho realmente el vacío?. Comprobarlo es fácil, solo hay que escuchar el sonido que hace al abrirse.

Hace unas semanas hice pisto para conserva en la olla rápida. Tenía varios calabacines, esterilice los botes, y a la hora de hacer el vacío, como pensaba consumirlo en poco tiempo, no utilice el método de hervirlos cubiertos de agua. Simplemente llene los botes con el pisto caliente hasta el borde, cerre con la tapa y los deje enfriar boca abajo.

Una vez fríos, los guarde en la despensa, no hace falta conservarlos en frío ni en un sitio especial. Ahora estoy utilizando el pisto, simplemente hay que abrirlo, y como se comprueba en el vídeo por el sonido, estaban cerrados al vacío.



Este metodo tan sencillo es muy útil, sirve para conservas de mermelada, para legumbres cocinadas (como los botes que compramos), para comida de bebés, caldo... cualquier cosa que cocinemos y embotemos en caliente, si usamos botes con las tapas sin muescas, simplemente es dejarlos enfriar boca abajo.

La mermelada de moras, por ejemplo, se conserva muy bien bastante tiempo, pero si queremos regalar algún bote es mejor envasar en botes esterilizados y "poner los botes boca abajo llenados en caliente", los dejamos enfriar y listo.


Y es que muchas veces, no tenemos tiempo o no nos apetece ponernos a cocinar, y para esas ocasiones es genial disponer de nuestras propias conservas caseras.

Un besazo,

P.D.: Superado el trauma "las fotos no son lo mío", tengo uno nuevo muy chulo "la edición de vídeos no es lo mío".

jueves, 22 de septiembre de 2011

Pizza Integral de Atún y Pimientos

Masa con Harina de Centeno Evolucionada


La masa en forma de bolita, tenía que haber pasado las manos mojadas en agua para que quedara perfectamente lisa, pero la verdad es que no tengo intención de usar truquillos para mejorar la apariencia, la masa preparada en thermomix y recién sacada queda así, con esas pequeñas irregularidades, como lleva centeno, no crece, la dejo reposar poco, lo justo para preparar los ingredientes y calentar el horno. Luego estirada ya tiene mucho mejor aspecto.


Por cierto, una vez estirada la pincho con un tenedor para que quede más crujiente. Hace algún tiempo que hice la primera pizza con harina de centeno integral, quedo bien y desde entonces he ido modificando la receta. He probado hacer la pizza con toda la masa de harina de centeno integral, queda comestible, pero demasiado fuerte. A mi me gusta la masa de pizza finita y crujiente.

Utilizo una proporción de 100gr. de Harina de Centeno Integral por 300gr. de Harina Blanca de Fuerza (Trigo), me he pasado a la levadura seca de panadería, que no se estropea y no hay necesidad de congelar porque tiene varios meses de caducidad. Y sigo usando aceite de oliva virgén y agua.

Ingredientes


Para la Masa:
- 300 gr. de Harina de Fuerza Blanca (Trigo)
- 100 gr. de Harina Integral de Centeno
- 200 gr. de Agua
- 50 gr. de Aceite
- Una cucharadita de Sal
- Un sobrecito de Levadura de Panaderia (4,6 gr.)

Para el Relleno:
- Tomate Natural Tamizado "c/s", osea, "cantidad suficiente", mencanta esta proporción.
- 150/200 gr. de Queso Mozarrella Rallado
- Una latita de Atún al Natural
- Una latita de Pimiento Morrón
- Una cucharadita de Alcaparras
- Dos Piparras o Guindillas Verdes
- Un par de rodajas de Cebolla en brunoisse
- Ocho Tomatitos Cherry
- Cuatro Aceitunas Negras sin Hueso
- Un Huevo de Gallina Campera

Elaboración de la Masa:

Últimamente estoy pensando que la próxima masa de pizza la hago sin thermomix, como explicaba Jamie Oliver en estos vídeos. Pero la próxima...

Pesamos y mezclamos las dos harinas con la cucharadita de sal.
Ponemos los líquidos en el vaso del terrormix. Agua y aceite.
Programamos 30 segundos, a 40º, velocidad 2.
Añadimos el sobre de levadura seca y mezclamos durante 15 segundos a velocidad 3.
Programamos un minuto a velocidad espiga, y ya tenemos la masa.

En el thermomix es super fácil la masa de pizza, pero no queda tan "bolita" como en una amasadora tipo Kitchen Aid, las aspas del thermomix no amasan muy finamente que se diga, pero bueno, queda bien. Lo que hago una vez hecha la masa es soltar las cuchillas y volcar el vaso, luego rescato las cuchillas y le doy un poco de forma a la masa dividiéndola en dos partes, una la congelo y con la otra hago la pizza.

Montaje del Relleno:
Parece una tontería, pero montar el relleno es importante, porque no es lo mismo poner el tomate encima del queso, que el queso sobre el tomate. Y si echamos cebolla picadita y la ponemos al principio quedara bajo los demás ingredientes y no se dorará, mientras que si la ponemos al final queda más crujiente.


Pongo los ingredientes en este orden: Primero el tomate, uso natural tamizado (si no encuentro tamizado me conformo con triturado), un poquito de sal (porque el tomate es natural), mozzarella rallada, pero la distribuimos con vistas a dejar un huequito en el medio para que el huevo quede en el centro, luego el atún, también al natural, los trocitos de pimiento morrón, las alcaparras, las guindillas, la cebolla y por último los tomatitos cherry y los aritos de aceituna. Creo que no me olvido nada, bueno si, un huevo en medio, un poco de sal maldón sobre la yema del huevo. Un montón de oregano por toda la pizza y una par de vueltas del molinillo de pimienta.


Al horno precalentado a 225º, calor arriba y abajo, entre 15 y 20 minutos, según el horno.

Que hablando de todo un poco, uso una base de silicona que compre en el LIDL hace años y ha salido estupenda, ya está viejita, tengo que cambiarla, pero ha dado un resultado muy bueno, y eso que la he utilizado bastante. La tabla redonda de madera no es buena, también es del LIDL, tiene bastante menos tiempo y ya se ha agrietado en un lateral.


Creo que está va a ser la última Pizza 2011 publicada, pero es que está tan buena la pizza casera que me da quesequeyo ver que la gente compra las bases congeladas o las pizzas preparadas. Además adaptas la masa a tu gusto, no entiendo como la gente no se anima a preparar masa en casa.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Fabes Mandilín Estofadas

Alubias Guisadas


Otro tipo de fabes que compré en Asturias, estás son muy graciosas, no he encontrado de donde viene el nombre pero a mi la mancha de estas alubias me recuerda a un delandal o mandíl, asi que me hace gracía pensar que se llaman "mandilín" porque llevan "mandil".


Una característica de estas fabes es que tardan mucho en hacerse, y también llevan más tiempo de remojo. Las alubias blancas normales si las dejas en remojo ocho horas todas estarán igual de hinchadas, en cambio estás no, estás van hinchándose una antes y otras después y necesitan al menos doce horas. Lo normal es dejarlas en remojo la vispera, pero como yo decido lo que voy a cocinar cuando me levanto, las dejo antes de irme a trabajar, cuando vuelvo están listas, pero estás necesitan un poco más de tiempo.


También necesitan más tiempo de guisado, si normalmente unas alubias se guisan en una hora, las mandilín tardarán casi hora y media, traducido a tiempo de olla rápida han estado diez minutos mientras que las blancas tardan seis.


En cuanto a la receta, simplemente las he estofado. Es una variación de la receta de Jamie Oliver "Alubias al estilo casero más sorprendente", y ultimamente la uso siempre, las alubias quedan muy bien, no se esconde su sabor, no llevan grasa ni carne, y en definitiva, me gustan las alubias simplemente estofadas.

Ingredientes:

165 gr. de Fabes Mandilín
Una Patata
Un Tomate
Una ramita de Apio
Dos dientes de Ajo
Una hoja de Laurel
Una ramita de Tomillo (opcional)
20 gr. de Aceite
Un chorrito de Vinagre de Modena

Elaboración:

Dejamos las alubias en remojo, al menos doce horas, en el remojo al principio se arrugan y luego se hinchan, hay que esperar a que estén todas hinchadas. Desechamos el agua del remojo y enjuagamos las fabes.

Las ponemos en la cazuela, con la patata, el tomate y los ajos sin pelar, el apio, el laurel y el tomillo. Cubrimos de agua y encendemos el fuego. Cuando empieza a hervir podemos retirar la espuma si se forma en la superficie. Las dejamos que hiervan tranquilamente, si hace falta incorporar más agua, es mejor que esté templada. Estas fabes no las asusto.

Una vez hervidas, cuando la fabe esta tierna, habrá pasado hora y media en olla normal y diez minutos en olla rápida, media hora en olla a presión. Retiramos la patata, el tomate, los ajos, el apio, el tomillo y el laurel. Desechamos el laurel y el tomillo. Pelamos la patata y el tomate, sacamos los ajos de su piel, y metemos todo en el vaso de la batidora, cubrimos con caldo de la cocción de las fabes, echamos el aceite, el vinagre y sal. Trituramos de forma que nos quede una crema.

Mezclamos la crema con las fabes, a las que habremos dejado algo de caldo, no mucho, dejamos que hierva un momento todo junto y rectificamos de sal. Y así de sencillo, solamente estofadas, el sabor es suave, si queremos que tengan más sabor podemos echar en el último momento un pelín de salsa de soja, pero sinceramente no creo que le haga falta.


La receta podemos usarla para cualquier fabe o alubia, queda muy bien.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Rossejat

Con Fideo Cabellín


A este plato le llamo Rossejat. Tanto el Rossejat como la Fideúa son primos hermanos de la paella, un guiso humilde de pescadores y trabajadores del campo, y ambos son muy populares, pero diferentes. Si buscamos información sobre Rossejat encontramos que el nombre viene de "rossejar", la técnica de dorar primero el arroz en el aceite antes de hervirlo en agua o caldo, no obstante si buscamos recetas no encontramos arroz sino un guiso realizado con fideo fino o cabellín, típico en Cataluña y que se finaliza en el horno, quedando los fídeos tostaditos por encima y levantados.

En cambio si buscamos por fideúa, nos vamos a Valencia, es un guiso tipo paella pero cambiando el arroz por un fideo gordo y hueco en el medio. He leído en el blog de Jaume Fabrega que "Fidaw" en árabe ibérico quería decir “crecer”, que es lo que hace la pasta cuando se cuece. La característica de la fideúa y diferencia con el rossejat, está en la técnica de elaboración: la pasta no se dora antes, sinó que se guisa con todos los ingredientes.

A mi me hacía gracia hacer la receta de Rossejat, la de los fideos finos que se levantan en el horno, y aprovechando el Caldo para Fideúa que me mandaron de Aneto, me puse con ello. He usado la mitad del brick de caldo, la otra mitad la usaré con una fideúa de fideo gordito de agujero en medio. Ahora tengo medio litro congelado, se puede congelar sin problemas, si abrimos un brick y no lo usamos todo, lo que sobra lo congelamos como el caldo natural.

Ingredientes:

- Medio litro de Caldo para Fideúa Aneto con Sofrito.
- 200 gr. de Fideo nº0 o Cabellín (el finito).
- 150/200 gr. Calamares en aritos.
- 100 gr. de Gambas peladas.
- 20 gr. Aceite de Oliva Virgen

Elaboración:


Encendemos el horno a 180º. Ponemos en un cazo el medio litro de caldo a calentar. Mientras en una paella que pueda ir al horno echamos el aceite y doramos los fídeos, hay que dorarlos hasta que están rubios. Luego incorporamos los calamares, añadimos el caldo templado y las gambas.


Metemos al horno y dejamos unos 10 minutos, se habrá absorvido todo el caldo, entonces ponemos el grill, cinco minutos más, para que se doren los fídeos y se levanten. Sacamos y dejamos reposar cinco minutos.


Si lo miramos por encima, yo pensaba que igual estaba la pasta dura, pero que va, al romperla para servir estaban los fídeos todos cocidos y por cierto con un sabor riquísimo. Hice una foto con la pasta removida para que se viera que el fideo está cocido:


Está rico el Rossejat, la próxima vez creo que lo voy a dorar un poquito más por encima, ahora que ya tengo claro que la pasta se hace perfectamente y no queda dura.

Y en unos días, mediados de septiembre. Feliz Domingo ¡¡

martes, 6 de septiembre de 2011

Casarecce Pleamar

Con Alga Wakame

Me encanta esta receta, no cuento de dónde he sacado la inspiración porque me he inventado hasta el nombre, me pareció apropiado, pensando en mejillones y algas bañados por las mareas. La verdad es que ahora es mucho más fácil comprar cosas "especiales", hace unos años para comprar Casarecce había que dar mil vueltas, en cambio ahora resulta fácil encontrarlos, incluso en ocasiones los he visto de marca blanca en Alcampo.


Igual pasa con las algas, antes resultaba complicado encontrarlas pero últimamente son mucho más accesibles, las podemos comprar al natural, en conserva o deshidratadas. Las algas tienen un sabor a mar muy característico, a mi me gusta mezclarlas con legumbres, con arroz y con pasta. En esta ocasión he usado alga Wakame, su sabor es suave, y quizá recuerda a la textura de las espinacas, y ¿para qué comer algas? pues aparte que queda como muy moderno, es un importante aporte de minerales y vitaminas como la B12.


Ingredientes:

- 165 gr. de Casarecce
- 12 gr. de Alga Wakame Deshidratada (hidratada tendremos 120 gr.).
- 100 gr. De Mejillones al Natural (podemos usar una lata o congelados).
- Un brick pequeño de Nata ligera.
- Tres Anchoas.
- Dos Piparras, guindillas verdes picantes, las que vienen encurtidas.
- Dos Ajos.
- Un cuarto de Cebolla.
- Aceite de Oliva.

Lo primero es hidratar las algas, las dejamos en remojo en agua con una pizca de sal. Pasados diez minutos ya están listas para ser utilizadas. El agua de remojo de las algas la colamos y utilizamos para cocerlas, junto con la pasta. En los paquetes de Barilla indica la proporción de un litro de agua por 100 gr. de pasta. Vamos a cocer por un lado la pasta con las algas y por otro vamos a preparar la salsa.

 Para la Salsa Pleamar:


En una sartén con un fondo de aceite, deshacemos las tres anchoas que echamos bien picaditas. Una vez integradas en el aceite, echamos los ajos picados, cuando empieza a saltar añadimos la cebolla, dejamos pochar mientras picamos los mejillones y hacemos aritos las piparras, incorporamos mejillones y piparras a la sartén y rehogamos todo junto.


Incorporamos la nata, no echamos sal porque las anchoas aportan suficiente, lo que vamos a echar sobre la nata es un cazo del agua donde cuece la pasta con las algas, así rebajamos la salsa. Dejamos que cueza a fuego lento.


La pasta tarde en hacerse unos diez minutos, que más o menos viene a ser el tiempo de cocción de las algas. Escurrimos y mezclamos todo con la salsa.


No voy a decir que el aspecto es maravilloso, quizá podríamos triturar la salsa, pero entonces quedaría muy oscura y sin tropezones, a mi me gustan los tropezones y el aspecto rústico, asi que lo he dejado tal cual, el sabor es especial, un poco picante por las guindillas verdes y con un toque a mar.


NOTA: Aunque abramos una lata de anchoas expresamente para hacer la receta no echar más de tres porque ocultaremos el sabor de los otros ingredientes. Con las anchoas que nos han sobrado, lo mejor es no tirar el aceite de la conserva y guardarlo junto con las anchoas en un tarrito pequeño cubierto con film. Me explico, echamos el aceite de la conserva, metemos las anchoas, ponemos film por encima de forma que quede cubierto y no entre aire, y luego tapamos el botecito, por muy pequeño que sea el bote siempre va a quedar mucho espacio hasta la tapa, y el aire es lo que estropea los alimentos, por eso si ponemos film pegado al producto nos aguanta más tiempo, aunque no las tendría más de una semana.

Más recetas con Algas publicadas en el Blog:

Alubias Verdinas con Algas Nori
Arroz con Alga Espaghetti de Mar
Atún Rojo con Tallarines de Nori
Caldo Vegetal
Cocido Vegetariano
Lentejas Estofadas con Alga Kombu
Elaboración de Seitán con Thermomix
Potaje de Garbanzos

Y ya estamos en septiembre, el tiempo pasa volando ¡¡