jueves, 9 de octubre de 2008

Milhojas de Berenjena y Calabacín



Pues ahí donde la veis, la torre está de berenjena debería ser una milhoja, pero no, egque esto de enredar en modernidades, pues lo que tiene, que a veces sale y a veces no.

Comestible, era comestible, pero nada que ver con lo que pretendía ser. Tengo el truco: para que las milhojas, los timbales y demás no suelten agua hay que hornear las verduras a 130º hasta que pierdan la humedad, lo leí en el blog de pistoynopisto, pero me fallo casi todo lo demás.

Os lo cuento por errores:
- En primer lugar las rodajas eran demasiado gruesas, se ve bien claro en las fotos
- Otro fallo fue mezclar dos verduras, o se hacen de calabacín o de berenjena
- Y para rematar use un queso poco graso que no fundió bien (un semicurado de cabra)

En esta foto veis las primeras pruebas para ver cuantas rodajas ponía, las rodajas me quedaron muy gordas, y encima desiguales.



Aquí pinceladas con aceite para ir al horno a perder la humedad a 130º



Hasta este punto estaba contenta. Pero otro error, tuve la gran idea de poner salsa de tomate entre las capas ¡¡ cachislosmenges ¡¡ (esto fue por improvisar) se observa claramente como una vez montada la milhojatorre comenzo a soltar líquido por la base.



La salsa de tomate estaba poco hecha. La berenjena y el calabacín no solatron ni una gota (los maravillosos 130º), pero el tomate sin cortarse.

A grandes males, grandes remedios, coji el papel de cocina y fui "absorbiendo" todo el agua que soltaron las milhojas.



Y como eran para cenar y las hice por la tarde pues cuando las meti en el horno a 180º la verdad es que ya había absorbido, a base de papel, todo el agua del tomate, pero no quedaron muy bien, el queso era escaso, y la verdura estaba un poco cruda.

Un detalle en el que si hacerte, si horneamos las capas de la milhoja mucho, luego al volver a horner para calentar y servir se pasan.

Ya volveré a intentarlo en otra ocasión.